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El descanso de los trabajadores entre jornadas

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Poco o más bien nada queda por decir de la obligación de las empresas en cuanto al registro de jornada, siendo reiteradas hasta la extenuación las causas y consecuencias de esta modificación normativa.

Pero dentro de todo ello, ha pasado quizá más desapercibido, a la sombra del control de la realización de horas extraordinarias, uno de los derechos de los trabajadores que puede ser controlado por los registros llevados en las empresas y no es otro que el descanso entre jornadas.

El artículo 34.3 del Estatuto de los Trabajadores se expresa de manera sucinta en cuanto al descanso de los trabajadores entre jornadas: “Entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente mediarán, como mínimo doce horas”. Pese al laconismo, en el descanso entre jornadas es donde menos margen de maniobra podemos encontrar en el régimen de descansos de los trabajadores, así pues, incluso en los supuestos legal o convencionalmente permitidos de distribución irregular de la jornada de trabajo, el descanso mínimo entre dichas jornadas deberá ser siempre acatado.

Al mínimo de 12 horas previsto en el Estatuto de los Trabajadores, se le plantean diferentes excepciones contempladas en el Real Decreto 1561/1995, de 21 de septiembre, sobre jornadas especiales de trabajo. Dichas excepciones a la norma general permanecen tasadas y en todo caso hablamos de mínimos irrenunciables con las siguientes características:

  • En los supuestos de reducción del tiempo mínimo de descanso entre jornadas, más allá de las 12 horas que establece el Estatuto de los Trabajadores con carácter general, ya sea a 10, 8 o 6 horas, la diferencia entre estas hasta llegar a las mencionadas 12 horas, será compensada en períodos de hasta 4 semanas (salvo en determinados supuestos que se abre la puerta a que mediante la negociación colectiva se amplíe el periodo para compensar)
  • El descanso mínimo entre jornadas, establecido en el mencionado Real Decreto 1561/1995, deberá ser respetado siempre, y solo en aquellos casos en los que la propia norma lo permita se podrá modificar. Siendo estos muy pocos y con límites perfectamente acotados.
  • Las actividades y/o profesiones en las que se puede reducir el mínimo de descanso entre jornadas están perfectamente tasadas y cerradas; y dado que sobre cada una de ellas se podría escribir un artículo diferenciado y a fin de no extendernos en demasía, simplemente las nombraremos sin entrar en su régimen jurídico y en las salvedades que la propia norma establece:
  1. Empleados de fincas urbanas: descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  2. Guardas y vigilantes no ferroviarios: descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  3. Labores agrícolas estacionales que obliguen a concentrar el trabajo en determinadas fechas o períodos, así como los de ganadería y guardería rural: descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  4. Actividades de temporada en hostelería: mediante negociación colectiva se podrá establecer un descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  5. Transporte por carretera: Descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  6. Transporte ferroviario: en determinadas condiciones; descanso mínimo de 8 horas entre jornadas para los conductores y 6 horas para las restantes personas que presten servicios a bordo.
  7. Personal de vuelo y personal aeronáutico de tierra: con observación de la normativa de seguridad aérea y los convenios colectivos, se permite establecer un descanso mínimo de 10 horas entre jornadas.
  8. Trabajadores del mar: descanso mínimo de 8 horas entre jornadas para la marina mercante y de 6 horas para las embarcaciones de pesca.

Evidentemente la modificación de los mínimos en el régimen de descansos no podrá suponer una merma de los derechos en cuanto a jornada y limitaciones de tiempo efectivo de trabajo anual.

 

Pero ¿qué repercusiones tendría el incumplimiento, por parte de la empresa, de los mínimos establecidos para el descanso entre jornadas?

En caso de que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social detectara que se ha infringido alguno de los preceptos que hemos visto en materia de descanso entre jornadas (hecho este fácilmente constatable, entre otros medios de prueba, con el registro de jornada) podría levantar acta de infracción por estos hechos.

Este incumplimiento se encuentra tipificado en el artículo 7.5 del Texto Refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto (LISOS en adelante), que califica como falta grave en materia de relaciones laborales: “la transgresión de las normas y los límites legales o pactados en materia de jornada, trabajo nocturno, horas extraordinarias, horas complementarias, descansos, vacaciones, permisos y, en general, el tiempo de trabajo a que se refieren los artículos 12,23 y 34 a 38 del Estatuto de los Trabajadores.”

Una vez la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, gradúe la sanción según los criterios del artículo 39 de la LISOS, siendo uno de los más probables de aplicación en este caso “el número de trabajadores afectados”, propondrá sanción dentro de las cuantías siguientes:

  • En grado mínimo de 626 a 1250 euros.
  • En grado medio de 1251 a 3125 euros.
  • En grado máximo de 3126 a 6250 euros.

Tampoco debemos olvidar, las posibles reclamaciones que pudieran efectuar los trabajadores ante la jurisdicción social.

Por todo lo anterior, es aconsejable que la empresa preste atención al efectivo cumplimiento del descanso mínimo entre jornadas, y a su correcta justificación en la documentación que está obligada a facilitar a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Jacobo Guillén Barroso

Director de Oficina en Puenting Asesores